"Si las ideas en mi mente se crearan tan rápido como quisiera, me podría pasar la vida escribiendo..."

domingo, 1 de marzo de 2009

Simulando la libertad


Recientemente tuve la "brillante" idea de llevar a mi hijo al zoólogico. Bueno que les digo, que era un fin de semana largo y se nos ocurrió que podíamos aprovechar el tiempo enseñandole un lugar que le maravillaría por su inmenso amor al mundo animal. Pero creo que cometí un error del que ahora me arrepiento pero el que creo no volveré a cometer.

Lo primero que nos pasó fue que el único oso que había estaba durmiendo, los hipopótamos estaban debajo del agua, las serpientes estaban de huelga y ni picaron los ojos, la jirafa... cual jirafa?, los flamencos eran blancos y el león no apareció por parte.

Pero estos fueron detalles para lo que analicé después que a media hora de haber llegado, decidimos marcharnos, pues realmente resultó lastimoso ver algunos animales enjaulados y peor aún en algunos casos solo un animal por especie. Y me puse a pensar que sería si fuese al revés.....

Y si nosotros estuviésemos en una jaula dia y noche privados de nuestra libertad? Y si peor aún, fuésemos uno solo pero vamos a decir, clasificados por razas?... Y si nuestro sistema de supervivencia fuera un clima frío y nos mudaran a un sitio caluroso para mostrarnos como trofeos vivos para entretenimiento a cambio de "comida".

Porque no nos conformamos con las especies endémicas de cada país y el que quiera ir a conocer otras, pues que vaya a su lugar natural? Es muy indignante pensar que, porque imitemos el espacio natural de un ser, se sienta como en casa. Hasta nosotros seres humanos, podemos estar en cualquier lugar del mundo y en nuestro corazón sabemos, que nada es igual a nuestro hogar, a nuestro espacio, a nuestra ciudad y país y aun en tierras lejanas siempre añoramos con volver.

Creo enjaulando animales para educar a las personas en cuanto a las diferentes formas de vida que existen, no vamos a enseñar el importante valor del respeto. Pero lo que más sentimiento en mí provocó es pensar en cuanto deben extrañar ese león que nunca pudimos, la libertad de rugir en su espacio, en su hábitat. Nada es tan valioso como cuando sabemos que lo perdimos, y por mas que querramos imitar los ambientes de cada animal y aunque sepamos que quizás nunca utilicen todo el espacio que podamos crearle, nada será igual que saber que tienen todo un mundo por caminar y correr, pero que estan atados a unos muros que aunque no puedan ver... siempre estarán ahí... La libertad no se simula, la libertad es.

4 comentarios:

Carolina Sánchez A. dijo...

Tienes razón, nada como la propia casa...

Belkis dijo...

Hola mi niña, hasta hoy no había vuelto a pasar por tu blog, estaba fuera de circulación por problemas técnicos. Me ha gustado lo que has escrito sobre la NO libertad de elección que tienen los pobres animales encerrados fuera de su habitat, pero no es precisamente el caso de los humanos, creo que nosotros si tenemos el libre albedrío, tenemos lo que nos hemos buscado, mejor o peor. Somos responsables de nuestros actos. Hay una frase de Paulo Coelho que a mi me gusta mucho:
"Sólo el amor nos permite escapar y transformar la esclavitud en libertad".
Un beso grande!!!!

El lobo estepario dijo...

Totalmente de acuerdo.

Y si me apuras, ni molestarlos en su propio habitat.
El hombre cuanto más lejos mejor.

Un abrazo.

roxana dijo...

De acuerdo con tu sentir y bien puedes explicaeslo a tu niña, como ejemplo de vida. un bes buen domingo!